Tal como se anunció en días previos, los días 27 y 28 de abril, en la ciudad de La Paz, se llevó a cabo el seminario “Humanidades digitales situadas: el Pilcomayo como laboratorio”, acompañado de una mesa redonda titulada “El Pilcomayo: pueblos indígenas, saberes ambientales y ciencia abierta”, como parte de una nueva sesión del ciclo Horizontes Compartidos. Las jornadas fueron coorganizadas por el CIDES-UMSA, el Instituto Francés de Estudios Andinos (IFEA) y el IRD. Contaron además con el apoyo del proyecto Pulso Pilcomayo y de la Agence Française de Développement (AFD), así como con el acompañamiento de la Embajada de Francia en Bolivia, la Alianza Francesa de La Paz y el Colegio Franco Boliviano.
Ambos espacios reunieron a investigadores de Bolivia, Francia, Argentina y Chile en torno a un eje común: la articulación entre ciencia, territorios y saberes locales.
El seminario, desarrollado en el CIDES-UMSA en formato presencial y virtual, permitió comunicar avances en las diversas investigaciones.
Las sesiones matutinas estuvieron dedicadas a experiencias de humanidades digitales desarrolladas en distintos campos de investigación. Participaron Loïc Espinasse, Mikael Rouka, Eneko Hiriart, Paula Stipanovic Restrepo, Anouk Sarrazin, Yann Seyeux, Rémy Chapoulie, Rocío Ortuño Casanova, Emmanuelle Sinardet y Luis Carlos Toro Tamayo, quienes presentaron proyectos vinculados al patrimonio histórico, la arqueología, la memoria, los archivos digitales y las nuevas herramientas de investigación en ciencias humanas. Las exposiciones abordaron temas como la plataforma Archéovision para la valorización del patrimonio, la fotogrametría y la lasergrametría, el uso de tecnologías LiDAR para el análisis de paisajes arqueológicos, la exploración digital de archivos históricos y periodísticos, así como iniciativas de memoria digital relacionadas con el conflicto armado colombiano y con los archivos del estallido social chileno.
Entre las presentaciones, Marco Flamini y Rodrigo Montani mostraron las etapas finales de su estudio sobre el atlas toponímico wichí/weenhayek. Esta exposición permitió comprender cómo los sistemas de nombres del territorio constituyen herramientas centrales de orientación, desplazamiento y ocupación del espacio chaqueño.
También se presentaron iniciativas como el repositorio digital Archivo DILA y las colecciones lingüísticas y etnográficas del Pilcomayo, expuestas por Analía Gutiérrez, así como el Atlas Digital del Pilcomayo, presentado por Javier Rospiglioso y Alejandra Campos, que mostraron distintas formas de organizar, preservar y poner en circulación información histórica, lingüística y territorial sobre la región.
Asimismo, las exposiciones de Aníbal Palacios y Nicolas Richard dieron cuenta de la amplitud del trabajo etnográfico, de recopilación y sistematización de datos, cuya articulación se realiza en la infraestructura de ciencia abierta de la plataforma Huma-Num, desarrollada en el seno del CNRS.
Esta infraestructura permite gestionar datos de investigación de manera estructurada, interoperable y duradera. A través de repositorios como NAKALA, entre otros, donde se depositan datos (archivos etnográficos, documentos históricos y registros audiovisuales) con identificadores persistentes, y en vínculo con otros sistemas, se configura un ecosistema que garantiza su accesibilidad, trazabilidad y reutilización en el tiempo.
Todas las presentaciones fueron de alta calidad académica y suscitaron un marcado interés por parte del público, compuesto principalmente por investigadores y estudiantes de ciencias humanas.
La mesa redonda, realizada en la Alianza Francesa de La Paz, propuso una reflexión centrada principalmente en las ciencias sociales, en particular la antropología, teniendo al río Pilcomayo como horizonte común.
Con ese enfoque, y poniéndo en práctica la ciencia interdisciplinaria, entre otros investigadores, se contó con la participación de la linguista Analía Gutiérrez, del CONICET y el estudioso de plantas para usos medicinales en la zona, Laurent Poulet. Todos coincidieron en destacar la extraordinaria diversidad cultural, lingüística y ecológica del Chaco.
Uno de los ejes más relevantes del intercambio fue el de las lenguas indígenas: su riqueza, su vigencia y también los riesgos que enfrentan.
La participación del público fue activa. Se hicieron preguntas, por ejemplo, sobre la restitución del conocimiento producido por la investigación hacia los propios pueblos. Al respecto, Nicolas Richard subrayó que buena parte de los materiales producidos en sus estudios, como documentos audiovisuales y cartográficos sobre la historia del pueblo nivaclé, son hoy utilizados en escuelas de la región. Este trabajo de reconstrucción histórica, señaló, resulta fundamental para fortalecer la memoria colectiva y la capacidad de estos pueblos de afirmar su presencia en el territorio.
Las jornadas concluyeron con un encuentro en la residencia de la Embajada de Francia en Bolivia, donde el embajador Olivier Fontan destacó la importancia del apoyo a la investigación científica, y en particular a las ciencias humanas, en un contexto global donde estas enfrentan cuestionamientos. En ese mismo espacio, se contó con la presencia de la directora del IFEA, Emmanuelle Sinardet, quien participó tanto en la organización de las jornadas como en las actividades académicas desarrolladas durante el seminario.
En el acto de cierre, los distintos participantes coincidieron en subrayar el papel de la ciencia abierta como horizonte, promoviendo el acceso a los datos y al conocimiento como bienes compartidos.
Se destacó también el interés creciente por seguir impulsando formas de investigación que dialoguen con los actores locales de los territorios estudiados, contribuyendo así a una mejor comprensión y proyección de estos espacios.
Las instituciones organizadoras de estas jornadas, fueron el CIDES UMSA, IFEA, ANR, FEF PILCOMAYO, CNRS, con el apoyo de la Embajada de Francia.
